Un equipo de investigadores del Baylor College of Medicine (Estados Unidos) ha desarrollado una nueva metodología de biopsia líquida que incrementa la sensibilidad en la detección de células tumorales circulantes en pacientes con cáncer de mama triple negativo (CMTN), uno de los subtipos más agresivos y con mayor riesgo de diseminación metastásica.
El procedimiento, basado en el análisis optimizado de muestras de sangre periférica, permite identificar células malignas antes de que la metástasis sea clínicamente evidente, lo que abre la puerta a una monitorización mínimamente invasiva de la progresión tumoral en tiempo casi real. La técnica podría facilitar una detección más precoz de enfermedad residual y una mejor evaluación de la respuesta terapéutica.
El CMTN representa aproximadamente entre el 10 % y el 15 % de los casos de cáncer de mama y se caracteriza por la ausencia de receptores hormonales y de sobreexpresión de HER2, lo que limita las opciones de tratamiento dirigidas y se asocia a un peor pronóstico en comparación con otros subtipos. La capacidad de anticipar la progresión metastásica constituye, por tanto, un objetivo prioritario en su manejo clínico.
Según los autores, la nueva estrategia de biopsia líquida permite una caracterización más precisa de las células tumorales circulantes, superando algunas de las limitaciones de las técnicas actuales, que presentan una sensibilidad insuficiente en fases tempranas de diseminación. Este avance podría contribuir a una estratificación pronóstica más ajustada y a una toma de decisiones terapéuticas más temprana y personalizada.
Los investigadores destacan que la biopsia líquida ofrece ventajas relevantes frente a la biopsia tisular convencional, al permitir evaluaciones repetidas sin necesidad de procedimientos invasivos, lo que resulta especialmente útil en tumores con alta heterogeneidad biológica y evolución dinámica, como el CMTN.
No obstante, los autores señalan que serán necesarios estudios prospectivos en cohortes más amplias para validar la aplicabilidad clínica del método y determinar su impacto real sobre los resultados en salud, incluyendo supervivencia y calidad de vida de las pacientes.
Este avance se enmarca en el creciente interés por integrar la biopsia líquida en la práctica oncológica como herramienta complementaria para el seguimiento de la enfermedad, la detección precoz de resistencia terapéutica y la optimización de la medicina de precisión en cáncer de mama.

